DECLARACIÓN DE INTENCIONES
Hola amigos/as :
Esta es una página web de compra/venta de dominios.
Se trata del típico "¡paisa...barato...paisa!" pero a través de esta extensa red que es internet.
Nos consta que algunos dominios expuestos pueden tener una proyección de futuro interesante, y que otros no nos van a llevar muy lejos. De algunos esperamos obtener beneficios económicos, y de otros, personalmente, si los pudiera cambiar por un bocadillo de panceta y una cerveza muy fría, me daría por satisfecho.
En cualquier caso, en todos hay un pedacito de nuestro corazón, y muchas horas de búsqueda.
Los dominios son como el miedo. Crean una barrera que no existe físicamente, pero que nos paraliza. Intentaré explicarme, porque es sencillo, lo entendería hasta mi excuñado.
Los dominios se asemejan al miedo. No existen en nuestras tres dimensiones, pero pueden llegar a ser una barrera infranqueable.
En el caso del miedo, para que no nos abramos al mundo; y en el de los dominios, para que nuestra web no se expanda en internet, que hasta el momento parece ser el mayor medio de comunicación y transmisión que conocemos.
Pues bien, con los canales adecuados, esa barrera se puede desmontar como un castillo de naipes para permitirnos ser libres. Como cuando dejamos de lado nuestros miedos para comenzar a dirigir nuestros pasos, o cuando alojamos nuestra web en un dominio efectivo, que represente y lance nuestros intereses en internet.
Por otro lado, últimamente están proliferando estos "espabilaos de medio pelo", tuercebotas que se dedican a comprar dominios para revenderlos en la oscuridad.
Son tachados de chusma...especuladores en la red. Pero nosotros podemos dormir tranquilos, simplemente somos personas mediocres.
Creo que ya fuimos niños mediocres desde la más tierna infancia. Luego, adolescentes mediocres, hijos mediocres, estudiantes mediocres y finalmente, trabajadores mediocres; no en vano, sólo adoramos a dos Dioses : el Gorila Maguila y Benny Hill.
Sin embargo, somos tranparentes, se nos ve venir. Por ello sólo realizamos transacciones diáfanas, bajo contrato de compra/venta y cotizando los beneficios al fisco, porque Hacienda somos todos...¡¡sería de insensatos no hacerlo, si Hacienda somos todos!!
Finalmente, cualquier persona bien informada conoce la manifiesta enemistad entre "Bob Esponja" y su archienemigo "Plankton". Así mismo, en la Historia se han desarrollado profundas enemistades, como : David contra Golliat, Cleopatra contra Cicerón, Napoleón Bonaparte contra el Duque de Wellington, Voltaire contra Rousseau, John F. Kennedy contra Nikita Kruschev, entre otros; y ya más recientemente, los ejemplos evidentes de Guardiola contra Mourinho, o la Esteban contra la Campanario.
En esa misma casuística, parecen converger la Icann y la Ompi contra los indignos revendedores de dominios, tachando este mercado de compra/venta, como una actividad que puede ser considerada de "mala fe".
Sin embargo, bajo nuestro mediocre criterio, nos obcecamos en cuestionarnos por qué las Comisiones de Expertos/as, que deciden quién es el/la propietario/a de un dominio en caso de disputa, se decantan abrumadoramente en favor de las grandes compañías, en detrimento de los particulares que los han comprado con anterioridad.
¿Por qué las Convenciones Internacionales de estos/as expertos/as están esponsorizadas por importantes empresas que guardan intereses directos en internet, en hosting y en dominios?
¿Con qué criterios se designan en cada país a estos/as expertos/as, y cómo se puede demostrar su independencia?
¿A quién han jurado lealtad estos/as expertos/as como para que puedan arrancar dominios que han sido comprados legalmente?
Y lo más importante, ¿por qué se permite comprar dominios legalmente si alguien cree tener derechos sobre un "nombre de marca"?
Éstas y otras dudas existenciales nos acucian día tras día.
Por eso nos apoyaremos en el Jack Daniels y en la Viagra para intentar ser un poco más felices. Leeremos de vez en cuando a Mario Benedetti. Nos recrearemos algunos atardeceres ensoñando con pasar una semanita en la mansión de Hugh Hefner. Y defenderemos hasta el límite ante cualquier empresa u organismo, nacional o internacional, los dominios en los que hemos invertido tiempo, dinero y esfuerzo.
Gracias a todos/as y un abrazo.